dissabte, 8 de juny del 2013


¿Sabes qué quiero? Un principio. Sólo uno. No cincuenta y cinco mil clavos sueltos que prometen y no cumplen. Que dicen y ocultan. Que besan y olvidan. Quiero algo por lo que luchar, algo por lo que merezca la pena gastar tiempo. Algo que me despierte a todas y cada una de las mariposas que tengo en mi estómago, muertas. ¿Sabes? Quiero un amor de los que duran y no pasan. Así que ¿Quieres encontrarme ya de una maldita vez?

Rosanna Ramos

dijous, 6 de juny del 2013





-¿Qué?
+Te quiero.
-Yo también te quiero.
+Perdón. No sé lo que digo.
-Ya, ni yo.





"Me pongo a pensar.. Y yo qué sé por qué pienso. Pienso para acortar distancias, pienso para no olvidarte. Para que duela menos, o para que duela más. Y es que, ¿te has parado a pensar en todos esos besos que perdimos? Créeme, hubiese sido tan sencillo querernos, no estar solos. O incluso, fingir amistad. Despedirnos con "un beso, cuídate" y enrealidad, estar deseando decirnos "un beso mi amor, te quiero, mañana nos vemos." Te has parado a pensar en todo lo que yo estoy pensando? En que, lo único que estamos haciendo, es dejar que pase el tiempo, y bueno, tambien nuestras vidas."

Rosanna Ramos


diumenge, 26 de maig del 2013



Sales de casa y tan solo piensas en verle. Te lo topas, y immediatamente te viene la necesidad de ir corriendo a abrazarle, de cojerle por el cuello y darle un beso, un beso de esos que demuestran todo lo callado. Pero no, lo único que haces, o mejor dicho, lo unico que puedes hacer, es girarle la cara, como si no lo conocieras, como a un desconocido cualquiera. Y duele, precisamente, no poco, por que jode darte cuenta que los putos caminos que un día se juntaron, se separan, para no juntarse nunca mas.







Vienes, me acaricias y te marchas con el sol,
me duele solo ser tu diversión.
Dices que me amas, que no hay nadie como yo, 
que soy la dueña de tu corazón,
Pero alguien mas esta en tu habitación.





dilluns, 20 de maig del 2013


Con la música a tope y con los ojos rojos e hinchados de haber llorado. Con dolor de cabeza y con ganas de dormir. Te vas directa hacia tu cuarto y te estiras en la cama. Sigues con la música y cierras los ojos. ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza? Él. Su maldita sonrisa, su maldita forma de tratarte, y esos “te quiero” que te decía al oído. Como no, él. Si, vuelve a estar ahí una vez más, en tu mente. E intentas no recordar, pero aun peor, justo ahí, en ese momento, viene a tu imaginación, la vida perfecta a su lado, y lo deseas. Y si, ahí en tu mente, lo tienes. Pero nada, la canción se cambia, abres los ojos,  piensas, y bueno, la realidad vuelve. Es fácil, te das cuenta de que nada ha cambiado, de que nada cambiara.  Que sigues ahí en tu puta cama con las lágrimas en los ojos, con la música a tope, y lo peor, sin él.

Rosanna Ramos

diumenge, 19 de maig del 2013


-Una sudadera y el. Extraño no? Comparar una maldita sudadera, con alguien como él.
+Raro sí. Es más, creo que te equivocas. No compares el valor de algo material, con algo humano, algo de valor..
-Ya, suena raro, pero se puede. Veras, al final, entenderás el porqué de esta comparación. Te explico. Vi la sudadera allí en el escaparate y me enamoro, me enamoro como el cuándo lo vi por primera vez junto a sus amigos. 
+Joder, casualidad no? 
-Si bueno, sigo. Cuando quise ir a por la sudadera, e ir a por el también, ya había pasado esa maldita temporada.
+Entonces, ya no lo viste nunca más, ya lo habías perdido?
- Así fue, pasó un tiempo, que ni él ni la sudadera estaban en mi mente, pero un día, paseando tiempo después, pase por aquel mismo escaparate, y vi de nuevo la sudadera.
+ Entonces tuviste que encontrártelo a el también no? Por lo que explicas, claro.
- Si, así fue, y lo cogí con tanta fuerza que jamás pensé en soltarlo.
+ Y la sudadera?
- La sudadera? También. Pero la temporada paso, y acabo metida en mi armario, llego el verano.
+ Bueno, la recuperaras el año que viene no? Pero, y él?
-El? Se fue, pero no lo abandone yo, me abandono el,  se fue con otra.
+Entonces, entiendo, lo comparaste con una sudadera, porque los dos desaparecen igual de rápido no?
- Si, pasan, desaparecen. Pero todo regresa, todo vuelve.
+ Aja, entiendo. Entonces algo te dice, que volverán. La sudadera par invierno, y el cuándo vea que te necesita, o me equivoco?
- Exacto, lo entendiste. Cuando llegue el invierno y yo no tenga que ponerme, cogeré la sudadera, pero cuando el vea, que aquella con la que se fue, no le de lo que yo, regresara de nuevo, me necesitara, como yo a la sudadera. Irónico eh, pero realista.

Rosanna Ramos.