dilluns, 30 de desembre del 2013



No me preguntes el por qué, pero no. No quiero otros besos, ni otros abrazos. Me conformo con tu sonrisa porque me encanta, al igual que adoro que me hagas sonreír sin ninguna razón. Que me hagas bromas y me enfade, que pienses que te odio, pero que por dentro esté pensando en matarte a besos. Me conformo con tu olor, y no con el de otros. Con tu forma de hablar, y tus gestos. Es que, no quiero a nadie más en mi vida, porque me encanta saber que, de siete días que tiene la semana, tú me gustas ocho.