Sales de casa y tan solo piensas en verle. Te lo topas, y immediatamente te viene la necesidad de ir corriendo a abrazarle, de cojerle por el cuello y darle un beso, un beso de esos que demuestran todo lo callado. Pero no, lo único que haces, o mejor dicho, lo unico que puedes hacer, es girarle la cara, como si no lo conocieras, como a un desconocido cualquiera. Y duele, precisamente, no poco, por que jode darte cuenta que los putos caminos que un día se juntaron, se separan, para no juntarse nunca mas.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada