dilluns, 30 de desembre del 2013



No me preguntes el por qué, pero no. No quiero otros besos, ni otros abrazos. Me conformo con tu sonrisa porque me encanta, al igual que adoro que me hagas sonreír sin ninguna razón. Que me hagas bromas y me enfade, que pienses que te odio, pero que por dentro esté pensando en matarte a besos. Me conformo con tu olor, y no con el de otros. Con tu forma de hablar, y tus gestos. Es que, no quiero a nadie más en mi vida, porque me encanta saber que, de siete días que tiene la semana, tú me gustas ocho.


dissabte, 23 de novembre del 2013



Cuando creías que ya todo estaba perdido, que la ilusión se desvanecía, llego él. Justo ahí, en el momento adecuado y en la situación perfecta. Llego para cambiar todos tus esquemas. Sin ser nada y siendo todo, de nuevo te hizo sentir completa. Te diste cuenta que no todo terminaba en las malas rachas, que era cierto, de nuevo pasaba la tormenta y llegaba la calma. Esa calma que solo te aportaba el cuándo estabais juntos, estirados en la cama y abrazados. Esas ganas de sonreír que te devolvieron palabras que diste por pérdidas y momentos de felicidad que creíste que ya no existían. Y te equivocabas. Felicidad era el reír de idioteces a su lado o el matarle a pellizcos hasta que se cabreara. Felicidad era besarle hasta cansarme. Enfadarme y perdonarle a los 5 segundos. Aquello, era felicidad. Felicidad fue comprender que cuando estuvieras a punto de abandonar, ahí llegaría de nuevo la vida, para darte otra oportunidad. Para ser feliz..

Para vivir.


diumenge, 22 de setembre del 2013



"Ya conocí el amor. Amar es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de entrega total. Después, al día siguiente, quieres más. Todavía no te has viciado, pero te ha gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Piensas en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas. Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen droga. En ese momento, así como los viciosos roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estás dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor. "




¡!
Parecía extraño como alguien que formaba parte de tu vida, de repente, dejaba de estar en ella. Se iba así sin mas, dejando marca pero sin importarle como te quedabas. Se marchaba y ni se dignaba a mirar hacia atrás. Le daba igual. Pero lo peor de todo, es que, no sabia que allí, en aquella vida, estaba dejando un gran vacío.  Porque se iba, si, pero algo se quedaba allí, y era simple, quedaba una gran huella de alguien que piso fuerte, muy muy fuerte.



Rosanna Ramos

dissabte, 21 de setembre del 2013



No le encuentro el sentido al decir las típicas falsedades sin sentirlas. De verdad, ¿De qué sirve que te digan que te quieren y que te aman si tan solo son dos palabras? Dime, ¿De qué sirve que nos digan cosas increíbles para hacernos sentir especiales y únicas si después se lo dicen a mil más? Para que, ¿Para que tenéis que ilusionarnos tan solo para conseguir unos cuantos besos? ¿Para qué tenéis que hacernos creer que nos queréis, cuando nunca mejor dicho, nos queréis tan solo para follar? Enserio, ¿De qué sirve eso? Dejadme que os lo diga yo. Si, de lo único que sirve es para que vosotros mismos acabéis consiguiendo demostrarnos lo poco hombres que sois y lo poco que valéis. Porque os lo recuerdo, a una mujer no se le enamora con palabras, sino con hechos y con verdades, cobardes.

Rosanna Ramos


dimarts, 17 de setembre del 2013



Para bien o para mal. Pero de repente mi vida dio un giro radical. ¿Estaba rehaciendo mi vida? ¿O de nuevo me la estaba complicando? Eran esas pequeñas cosas las que me aterraban. ¿Qué porque? Porque tiempo atrás ya sufrí lo suficiente como para volver a sufrir de nuevo. Porque ya estaba arta, arta de esas cosas que se hacen y se dicen sin sentir. Es que, la vida cada vez me iba enseñando más y más. Cada caída, era una nueva lección. Y ya sabía, por fin, de que trataba todo aquello. ¿Un simple juego más? No lo sé, pero aquello me estaba haciendo abrir los ojos, y era simple, o luchaba por lo que quería o lo dejaba todo atrás porque debía. ¿Felicidad o tristeza? Eran caminos tan distintos que yo misma me perdí. Ni fácil ni difícil, era cuestión de aprender a rechazar lo que uno desea sabiendo que va a doler.. Porque si, porque unos cuantos besos no compensan tanto daño.

Rosanna Ramos




dimecres, 11 de setembre del 2013



No, ya no pienso pararme en mitad de mi camino tan solo para esperar a alguien ni por ver si viene tras de mi. No, esta vez soy yo la que decide seguir hacia adelante, sin mirar atras y sin retroceder ni un paso. ¿Que por que? Fácil, porque quien realmente me quiera en su camino batallara con todas sus fuerzas para alcanzarme, y quien no, lo dara todo por perdido, y ni movera una sola piedra por mi. Asi de simple será.


Rosanna Ramos