dissabte, 23 de novembre del 2013



Cuando creías que ya todo estaba perdido, que la ilusión se desvanecía, llego él. Justo ahí, en el momento adecuado y en la situación perfecta. Llego para cambiar todos tus esquemas. Sin ser nada y siendo todo, de nuevo te hizo sentir completa. Te diste cuenta que no todo terminaba en las malas rachas, que era cierto, de nuevo pasaba la tormenta y llegaba la calma. Esa calma que solo te aportaba el cuándo estabais juntos, estirados en la cama y abrazados. Esas ganas de sonreír que te devolvieron palabras que diste por pérdidas y momentos de felicidad que creíste que ya no existían. Y te equivocabas. Felicidad era el reír de idioteces a su lado o el matarle a pellizcos hasta que se cabreara. Felicidad era besarle hasta cansarme. Enfadarme y perdonarle a los 5 segundos. Aquello, era felicidad. Felicidad fue comprender que cuando estuvieras a punto de abandonar, ahí llegaría de nuevo la vida, para darte otra oportunidad. Para ser feliz..

Para vivir.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada