Para bien o para mal. Pero de repente mi vida dio un giro radical. ¿Estaba rehaciendo mi vida? ¿O de nuevo me la estaba complicando? Eran esas pequeñas cosas las que me aterraban. ¿Qué porque? Porque tiempo atrás ya sufrí lo suficiente como para volver a sufrir de nuevo. Porque ya estaba arta, arta de esas cosas que se hacen y se dicen sin sentir. Es que, la vida cada vez me iba enseñando más y más. Cada caída, era una nueva lección. Y ya sabía, por fin, de que trataba todo aquello. ¿Un simple juego más? No lo sé, pero aquello me estaba haciendo abrir los ojos, y era simple, o luchaba por lo que quería o lo dejaba todo atrás porque debía. ¿Felicidad o tristeza? Eran caminos tan distintos que yo misma me perdí. Ni fácil ni difícil, era cuestión de aprender a rechazar lo que uno desea sabiendo que va a doler.. Porque si, porque unos cuantos besos no compensan tanto daño.
Rosanna Ramos
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada