¿Sabes lo que pasa? Que después de tanto tiempo sin verle, crees haber vencido a tus sentimientos. Te crees fuerte ante tu debilidad, o bueno, podríamos decir, ante tu rival. Crees que al verle todo lo tendrás controlado, que no te pondrás nerviosa, y es más, que tu orgullo se pondrá ante ti, y ni lo miraras. Crees que no se te notara todo lo callado y que parecerá que ya no te importa. Pero no, todo se tuerce. Llega el momento en el que te lo topas, y mal. Tus piernas empiezan a temblar, tu corazón va a mil por hora y en tu cara se nota. Joder, imposible controlarse. Te pones tonta, e incluso, pegas a tus amigas sin razón. Y bueno, pasa por tu lado, y caes. Creías que pasarías de él, pero no, ahí has estado tú, sonriéndole, después de todo el dolor causado. Has estado mirándole hasta perderle de vista. Y vuelta a comenzar. Creías que todo estaba superado, e incluso, olvidado. Pero no, por cojones te toca darte cuenta de que no, que no es fácil creerse fuerte ante tu debilidad, y mucho menos luchar contra algo que te gana, tus sentimientos. Te das cuenta que el sigue ahí, y que seguirá por mucho tiempo más. Que lo veras mil veces, y esas mil te pondrás así. Te das cuenta de que duele. Que sigue doliendo verle y que tras él te vengan todos los recuerdos a tu mente. Que todo revuelva tu pasado. Y si, llegan las lágrimas. Esas que ya creías tenerlas olvidadas, que ya no ganaban a tus sonrisas. Todo vuelve de cero. Y bueno, todo por él. ¿Por aquel que no te importaba no? Es que mírate tía, estas enamorada a mas no poder.. Y te importa, te importara toda tu puta vida, no te engañes.
Rosanna Ramos
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada