dilluns, 24 de juny del 2013


Supongo que ya todo te sonara a rutina. Que soy una chica fácil de mostrar sus sentimientos y todo esto ya te lo habré repetido mil veces. Es mas, te quedaran otras mil más por escuchar. Pero qué más da, nunca está de más, recordarte que tienes aquí aquella fuerza que necesites al caer. Que tienes aquí a tu hermana, lo sabes. Y a tu segunda familia. Tienes a tu mejor amiga, la que lo sabe todo, pero cuando digo todo, es todo sobre ti. Es mas, en ocasiones te conozco más yo que tú a sí misma. Y es que, tener una amistad así, es algo bestial. Más bien, yo diría que difícil de encontrar. Pocas personas, después de todo lo que hemos llegado a vivir, tienen el suficiente valor de mantener en pie y así de fuerte una amistad como la nuestra.  Una amistad de esas que sabes que por más que pasen los años, permanecerá intacta, como el primer día que se creó. Que seguirá siendo la mejor montaña rusa de todas. Esa que tiene bajadas empicadas, pero subidas enormes llenas de felicidad. Una amistad, donde la confianza abunda, o mejor dicho, sobra. Donde la fortaleza nos apoya y donde la tristeza a momentos nos intenta hundir, pero el lazo que nos une, nos da las fuerzas suficientes para que la alegría este por delante de todo. Una amistad de esas que están ante todo. Ante cualquier novio, ante cualquier falsa amiga, o ante cualquier subnormal que nos quiere hundir. Y suena mejor leerlo, ante aquellos envidiosos. Porque si, porque durante nuestra increíble amistad, ha habido miles de personas que nos han querido separar, pero nunca, nunca lo han llegado a conseguir. Por una simple razón, porque aquello que nos unió hace cuatro años, soporta todo tipo de pesos. Porque estoy segura, que si tú ahora de mi lado te fueras, difícilmente saldría yo adelante. Porque las dos somos una. Porque sabes que si tú caes yo te levanto, y si no me quedan fuerzas, me quedo a tu lado tumbada. Porque si tu lloras, sabes que acabo llorando, pero aún mejor, si ríes, reímos a carcajadas y juntas. Y es un orgullo, no exagero, tener ahí alguien con la que compartir uno a uno, todos tus errores y todos tus logros en la vida. Cada momento, saber que pase lo que pase, voy a poder correr hacia a ti a contártelo. Es algo que va más allá de un texto o de unas cuantas palabras. Es una gran amistad. Un lazo de hermanas. Algo inigualable. Algo insuperable. Que jamás, y pongo la mano en el fuego sin quemarme, jamás, se esfumara. Porque quiero que lo recuerdes siempre antes de abandonar:

Por ti, por mí, por las dos mi pequeña. Hoy, mañana y siempre.





Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada